jueves, 29 de enero de 2015

Unidad en la lucha del movimiento por Fuera Peña Nieto no es unidad electoral con MORENA



A las organizaciones de la IV Internacional
A las organizaciones socialistas y revolucionarias de México:

Camaradas:

Mucha sorpresa nos ha causado la respuesta del Comité Político del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), Sección Mexicana de la IV Internacional, a la Declaración que diversas organizaciones, simpatizantes de la IV Internacional, hemos emitido para insistir en que la unidad de los movimientos sociales de nuestro país debe estar por encima de las diferencias que pudieran tenerse sobre el proceso electoral para la renovación de la Cámara de Diputados.

No vamos a extendernos mucho en nuestra respuesta, basta que ustedes lean la Declaración para que se percaten de la torcida interpretación que de ella pretenden hacer los compañeros del PRT.

Solo queremos precisar algunos puntos:

1.- La declaración que suscribimos fue escrita precisamente para oponernos a cualquier intento de condicionar la unidad del movimiento popular a un deslinde con los partidos políticos legales o con quienes intenten sabotear el proceso electoral. Semejantes deslindes debilitarían la construcción de un movimiento amplio por la presentación de los 43 desaparecidos, el alto a la impunidad, la renuncia de Peña Nieto, y por lo tanto, de que el Estado mexicano es el responsable de la Desaparición Forzada de los normalistas. Esta posición fue argumentada en una reunión previa de coordinación de la Asamblea de las Resistencias y tuvo consenso, por esa razón no había motivo para insistir en ella ya que tema electoral no se abordó.

Por lo mismo, la pretendida intención de subordinar la unidad del movimiento social al interés electoral del partido Morena que nos achacan, solo existe en la cabeza del Comité Político del PRT. Las organizaciones que participan en este proceso de reagrupamiento de simpatizantes de la IV Internacional, estamos convencidas de que el Estado criminal pretende usar el proceso electoral para intentar relegitimarse, pero la coincidencia con este planteamiento no la ponemos como condición para construir la unidad en torno a la lucha por los desaparecidos de Ayotzinapa. Baste con esto, para ya no refutar más la maraña de supuestos del PRT.

2.- Nos deslindamos de la alteración que se hizo a nuestra Declaración al sobreponer en su inicio (con letra distinta) un título que nosotros no escribimos, del que se desprenden las falsas interpretaciones posteriores; el texto agregado dice: DECLARACIÓN DE LA COORDINACIÓN DE LA IV INTERNACIONAL EN MÉXICO SOBRE LA UNIDAD DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, como si pretendiéramos excluir al PRT y la LUS de la IV, o presentarnos como sus voceros. Nuestra versión original sólo esta signada por organizaciones SIMPATIZANTES de la IV Internacional (ver la lista de correos del IV en América Latina, la versión que enviamos por Facebook y la publicada en Rebelión

 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=194320&titular=%A1forjemos-la-unidad-desterremos-el-sectarismo!- ).
  
Disculpen que los hayamos distraído con este penoso asunto. Les aseguramos que no volveremos a insistir con lo mismo.

México D. F. a 29 de enero de 2015


Fraternalmente

Colectivo de la IV Internacional en el estado de Colima
Militantes de la IV en la Ciudad de México
Liga Socialista Revolucionaria
Enlace Socialista
Movimiento de Unidad Socialista (Sección simpatizante de la IV Internacional)

viernes, 9 de enero de 2015

La Plaza y el Espejo.

LA ATLÁNTIDA
«Admiramos muchas y grandes hazañas de vuestra ciudad registradas aquí, pero una de entre todas se destaca por importancia y excelencia. En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles.».
(Mención del imperio Atlántida por parte del anciano sacerdote egipcio a Solón en el Timeo de Platón)

Cuando la ciudad del conocimiento terminó destruida por aquella tormenta de egoísmo y avaricia, muchos de sus habitantes se negaron a abandonar las ruinas. Dicen los que saben que no pocos fueron rechazados con violencia, lanzados desde las murallas al otro lado de las fronteras.

              No obstante el empeño capital de los que se niegan a ser en el otro y, por otra parte, la poca fuerza de los excluidos; la esperanza se hizo sentir en estos con calma de noche estrellada. Entre los recién expulsados hubo oídos y escucharon: para emerger del abismo una asamblea en lugar y fecha pronosticada. Sin miedo marcharon y cruzaron las fronteras hasta llegar a la plaza devastada. La tristeza rondó por un instante al contemplar el lugar abandonado. A sus lados giraron el rostro buscando vida y fue la pared de cristal de un edificio golpeado la que abrió sus ojos para ver... y vieron.
               
               El conocimiento del mundo sea con aquellos que luchan.

Julián Contreras Álvarez

domingo, 14 de diciembre de 2014

Pronunciamiento del Frente Ayotzinapa Juárez ante el asesinato del activista Élmer García Archuleta, de su hermano, Édgar García, y su primo, Gabriel Gándara.



Ciudad Juárez, Chih., a 14 de diciembre de 2014

A la comunidad universitaria del país.
A la comunidad chihuahuense.
A los medios de comunicación.
P  R  E  S  E  N  T  E . -

      El Frente Ayotzinapa Juárez repudia los cobardes asesinatos del universitario Élmer García Archuleta y dos miembros más de su familia, quienes fueron “levantados” por un comando armado el pasado 6 de diciembre y encontrados ejecutados en el poblado de San Agustín, en el valle de Juárez el pasado 11 del presente mes. Compartimos la profunda indignación por estos terribles crímenes que vienen a sumarse a los más de 150 mil ejecutados en total impunidad, a los más de 25 mil  desparecidos y desaparecidas y los más de un millón de desplazados que la supuesta “guerra contra el crimen organizado” ha dejado a lo largo y ancho del país desde que el ex-presidente Felipe Calderón Hinojosa desplegara de manera anticonstitucional las fuerzas militares y las policías militarizadas.

         Estamos convencidos que la actual situación de Emergencia Nacional tiene su epicentro en una política de gobierno que pretende establecer un Estado de Excepción Permanente en México, a través de una estrategia de terror contra la población, donde el sicariato y/o paramilitarismo forman un brazo más de un belicismo de nuevo tipo, donde las fronteras entre un supuesto enemigo externo y otro interno han desaparecidos. Bajo esta nueva lógica de “guerra contra el terrorismo o el crimen organizado” todos los ciudadanos nos hemos convertido en blanco de quienes han hecho de la muerte y la sangre un gran negocio.

          La historia de despojos, asesinatos y desapariciones en el valle de Juárez ha borrado del mapa a más de la mitad de la población de ambos municipios que lo componen, abriendo el paso a los acaparadores de tierras, a los negocios del Fracking y a un nuevo control de los tráficos legales y/o ilegales. Cómo olvidar a los activistas sociales de la familia Reyes Salazar, a quienes les asesinaron seis miembros, entre ellos a Josefina Reyes, pionera el la lucha contra la Militarización del país, victimada por un comando de sicarios en una zona totalmente militarizada en enero del 2010.

      Desde el Frente Ayotzinapa Juárez nos sumamos a las voces de exigencia de Justicia y nos sumamos a las movilizaciones de este 16 de diciembre a las 6 pm en la Plaza de la Mexicanidad (donde está la X).

       De igual manera y de una forma respetuosa llamamos a una reflexión profunda a los distintos actores políticos y sociales de nuestra ciudad, en torno a la mejor vía para detener la barbarie que se enseñorea en nuestras calles. Nosotros creemos que no podemos hablar de coparticipación  con un gobierno criminal que le dispara a estudiantes, como en Ayotzinapa, o que ejecuta extrajudicialmente, vía fusilamientos, como el de Tlatlaya, creemos que no se puede dialogar o establecer pactos de ningún tipo con un Narcogobierno que tiene apuntando sus bayonetas contra la población.

        Desde el Frente Ayotzinapa Juárez estamos convencidos que ha llegado la hora de parar esta guerra,  lo anterior reclama una mayor participación política de todos y todas, con manifestaciones masivas en las calles para desplazar del poder público a los canallas y asesinos que nos mal gobiernan.

¡Justicia para Élmer García Archuleta y su familia!
¡No a la militarización del país!
¡Gobierno farsante que matas estudiantes!
¡Porque el color de la sangre jamás se olvida, los masacrados serán vengados!
¡La justicia no vendrá de los asesinos! 


FRENTE AYOTZINAPA JUÁREZ

viernes, 12 de diciembre de 2014

Fin de la Guerra y Nueva Constituyente.


Por Julián Contreras Alvarez

Ante la disyuntiva "Asamblea Constituyente vs. Asambleas Populares"; considero que el problema no está en llamar o no llamar a la conformación de estas últimas (muchos trabajamos, en los distintos frentes, en este sentido).  El problema está en el hecho de que  sólo hay algunas regiones del país donde la correlación de fuerzas da  para un ejercicio de cierta relevancia del poder de estas asambleas populares, pero que NO alcanza este nivel de fuerzas, en la actual coyuntura, para generar una dualidad de poder que pueda tumba al actual régimen militarista y paramilitarista que nos "gobierna". 

Considero que el llamado a una nueva constituyente si puede aglutinar el descontento social de amplios sectores a nivel nacional, más allá de la clase trabajadora,  para lograr un cambio de régimen, un cambio que, de entrada, efectivamente no es de raíz  pero que representaría un gran avance para las luchas populares y donde, ciertamente, hay que superar un riesgo: evitar  empantanarnos en un cambio sin cambio, donde cayendo EPN, las reformas estructurales se mantienen. 

Para evitar este riesgo requerimos que el eje central para la instauración de la nueva constituyente sea una demanda de transición irresoluble para cualquier sector  de la burguesía imperial y de la oligarquía nacional que pretenda sumarse a la demanda de una nueva constituyente, una demanda que sectores populares, campesinos, obreros e incluso  amplios sectores de la pequeña burguesía y de la burguesía nacionalista podrían abrazar e impulsar con fuerza. Esa demanda es la exigencia del fin inmediato de la estrategia de guerra, regresando el ejército a sus cuarteles (Mesa 2 del pacto del 10 de junio de 2011 en Ciudad Juarez). 

Impulsar una nueva constituyente con la desmilitarización del país como demanda central para dar inicio a la misma, es tácticamente necesaria para aglutinar la fuerza para desplazar al actual régimen genocida y al mismo tiempo  abrir el camino a los revolucionarixs. Lo anterior no puede mas que llevarnos a  la necesidad de constituir  y fortalecer las asambleas populares y de trabajadores en general  para poder aterrizar y defender nuestro proyecto. Es decir, la demanda del fin inmediato de la estrategia de guerra nos  es tácticamente indispensable para ir a la construcción de una asamblea constituyente en lucha contra el actual régimen sin perdernos en un cambio sin cambio,  haciendo avanzar la conciencia de amplios sectores sobre la necesidad de una transformación profundamente radical que supere al capitalismo confrontándonos, en la instauración de la nueva constituyente, con aquellos sectores promilitaristas que pretendieran incorporarse al cambio de régimen (fuera EPN) sin modificar la estrategia de guerra que sostiene medularmente las reformas estructurales  del capitalismo salvaje que vivimos . Ahí nos diferenciamos y damos claridad  y alternativa revolucionaria al movimiento de los y las trabajadores.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Ha Llegado la Hora de Detener la Guerra en México.







(Pronunciamiento leído en el memorial del Campo Algodonero de Ciudad Juárez, Chih., el 10 de diciembre de 2014. 66 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos)

La masacre de estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y la desaparición forzada de 43 de ellos el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero; ha colocado al actual régimen autoritario mexicano en una crisis profunda de legitimidad. Ante las muestras globales de repudio de lo que se ha denunciado como un Crimen de Estado, podemos ver una ofensiva política desde Los Pinos. Tras un intento fallido de minimizar los hechos, la protesta social ha convertido el acto de terrorismo contra los normalistas, perpetrado por fuerzas policíacas en colusión con militares, en un enorme e intolerable agravio al pueblo mexicano que ha venido a sensibilizar a amplios sectores de la sociedad sobre la situación de emergencia nacional en que nos encontramos.

Ante esta enorme presión social, en un intento por demás perverso al querer aminorar la protesta, Enrique Peña Nieto enunció el pasado 27 de noviembre una serie de medidas en materia de Seguridad que, consideramos, vienen a fortalecer la Estrategia de Guerra que ha bañado en sangre al país, estrategia impuesta a la sociedad mexicana por su antecesor Felipe Calderón Hinojosa.

La gran crisis del sistema económico global ha impuesto a las grandes potencias la agenda de la guerra.

A partir de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, Estados Unidos proclamó la “guerra contra el terrorismo”. Lo anterior se trata de un nuevo tipo de guerra global para responder a una crisis civilizatoria, que avanza hacia una etapa de Estado de Excepción Permanente violentando sistemáticamente los Derechos Humanos de millones de personas alrededor del mundo y restringiendo Derechos Políticos y Libertades Constitucionales en las llamadas “Democracias Occidentales”.

La doctrina de guerra global contra el terrorismo básicamente profundiza la irracionalidad de la guerra, construyendo mediáticamente la idea del “terrorista” como un peligro permanente que acecha y puede atacar en cualquier lado. Esto supone un cuidado militar permanente por parte de los Estados a sus ciudadanos aún a costa de la libertad, como botón de muestra tenemos la emblemática Ley Patriótica dictada en Estados Unidos en el mismo 2001 después de los atentados a las torres gemelas de Nueva York, estableciendo de facto que los ciudadanos norteamericanos ceden su libertad a cambio de su seguridad. En este contexto, la Reforma a la Ley Nacional de Seguridad aprobada en México en el 2010, vino a legalizar que el Ejecutivo suspendiera las garantías en caso de un ataque interior por parte del crimen o el terrorismo.

En México, la estrategia de “guerra contra el crimen” impuesta por Felipe Calderón, siguiendo la agenda de seguridad del Departamento de Estado Norteamericano y apoyándose en la Iniciativa Mérida, reproduce en lo nacional la guerra global contra el terrorismo. Mediáticamente el Estado Mexicano ha usado a los carteles del crimen organizado que operan en México como el fantasma de un peligro permanente al cual se vuelve necesario hacer frente por la vía militar.

Desde el 2012 con la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República, la estrategia de guerra no se ha detenido y ni siquiera replanteado, por el contrario, se sigue reproduciendo y pervirtiendo, dejando un altísimo costo de sangre para el pueblo de México. Desde el 2006 a la fecha ha habido más de 150 000 muertes violentas en total impunidad relacionadas a este conflicto, más de 25 000 desaparecidos y alrededor de un millón de desplazados.

En este contexto, las violaciones a los Derechos Humanos donde se incluyen casos graves de ejecución extrajudicial como en Tlatlaya y crímenes de lesa humanidad como desaparición forzada y tortura, se han incrementado dramáticamente constituyéndose en una práctica sistemática del Estado Mexicano. Nos hemos convertido en uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. También se han incrementado los casos de asesinatos a luchadores sociales y el fenómeno del feminicidio se ha extendido por todo el país de la mano de la guerra.

La estrategia de “guerra contra el crimen” ha mostrado su rotundo fracaso desde el principio en lo que formalmente dice perseguir: acabar con el crimen. Por el contrario, el crimen se ha fortalecido en México y hoy es más evidente la gran colusión existente entre los carteles criminales y las altas esferas del gobierno. Como se vio en Michoacán con las fuerzas federales acosando a las Autodefensas Unidas, en vez de perseguir al cartel de los Caballeros Templarios. Así se vio también en el mismo crimen cometido en Iguala contra los normalistas rurales de Ayotzinapa, donde participó la Policía Municipal de Iguala en coordinación con un supuesto grupo criminal denominado “Guerreros Unidos” y bajo la protección de las fuerzas estatales de Guerrero y federales, incluyendo al ejército. Se trata, pues, de un patrón recurrente.

Lejos de haber acabado con el crimen o siquiera disminuirlo, la estrategia de guerra se ensaña con los luchadores sociales; persiguiéndolos, criminalizándolos, encarcelándolos y/o asesinándolos. Los casos de José Manuel Mireles, líder de las Autodefensas Unidas de Michoacán, y Nestora Salgado, comandante de la Policía Comunitaria de Olinalá, Guerrero; ambos presos por defender a sus comunidades de los ataques del crimen organizado son dos casos sumamente ilustrativos. Así mismo, esta tendencia represiva a partir de la guerra, se verifica en el intento de tratar a los presos políticos detenidos arbitrariamente durante las protestas como criminales y terroristas que atentan contra una no definida “Paz Pública”.

En su reciente mensaje a la Nación “Por un México en paz, con justicia, unidad y desarrollo” Enrique Peña Nieto, intenta nuevamente desmarcar al gobierno federal y estatal de lo sucedido el Iguala, remitiendo los hecho a un ataque de un supuesto “crimen organizado” que tiene supeditado a policías y autoridades meramente municipales. Se trata de negar per se la participación de fuerzas federales y militares en este crimen, descalificar cualquier planteamiento en el sentido de que sea el crimen organizado un brazo más de las fuerzas represivas del Estado. Es decir, negar que los distintos órdenes de gobierno, en tanto se han entregado a los grandes capitales legales e ilegales, supeditan las distintas esferas de la lucrativa criminalidad a los intereses de los grandes grupos de poder económico.

En este sentido, el ofrecimiento de no impunidad, verdad, castigo a los culpables y reparación del daño, deja fuera cualquier cuestionamiento al ejército, policías federales o al mismo Ejecutivo. Para el Gobierno Federal, en la tragedia de Iguala tenemos “condiciones inaceptables de debilidad institucional”, lo que parte de la idea ampliamente difundida de un Estado que “falla” en su objetivo de mantener un estado de derecho, pero este planteamiento viene a contrastar con la versión de los estudiantes normalistas sobrevivientes en el sentido de la participación y/o omisión activa de todas las policías y el ejército, viene a contrastar con la eficacia en los despliegues militares y de policías federales, con el fortalecimiento de grandes negocios al amparo del Estado. Nos hablan de “debilidad institucional” pero las reformas estructurales han convertido a México en un ejemplo mundial en materia económica desde la perspectiva del “Consenso de Washington”. Vemos, pues, que esa “debilidad institucional” solo se presenta a la hora de dar justicia a los pobres, pero lejos está de presentarse a la hora de garantizar los intereses económicos de los grupos de poder nacionales y extranjeros, por el contrario, podemos observar el fortalecimiento de los mecanismos represivos del Estado a la hora de defender a este sector.

Peña Nieto, en su mensaje a la nación, nos llama a fortalecer el Estado de Derecho “No se puede exigir justicia violando la ley” -nos dice-, pero no reconoce que su gobierno se ha dedicado aplicar leyes lesivas al interés de nuestro pueblo, violando todo principio de justicia social. Su discurso asume el compromiso de liberar a México de la criminalidad, pero la criminalidad la remite, por ejemplo, al narcomenudeo, un delito que tiene que ver más con la pobreza en que estamos el grueso de la población debido a un proyecto económico excluyente impulsado por su mismo gobierno, el mismo que pretenden imponer, reforzado, a los Estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas para “sacarlos del atraso”. Un vistazo a las luchas de estos estados le daría luz al Ejecutivo Federal de la negación de estos pueblos a los mega-proyectos, a los negocios agroindustriales, a las políticas de “desarrollo” que niegan la identidad de los pueblos originarios y que devastan nuestro medio ambiente.

La propuesta de Peña Nieto habla de policías únicas estatales, de delaciones al número telefónico 911, de ubicarnos e identificarnos a todos los y las mexicanos, de más operativos policíacos y militares “especiales” en Tierra Caliente. En síntesis, su planteamiento es mantener y reforzar la GUERRA.

La estrategia de guerra en México se demuestra como falsa ya que en realidad responde a otros intereses económicos y políticos de tendencia globalizadora, con la complicidad del Estado Mexicano, de grandes grupos empresariales y de los grandes grupos criminales para desgracia del pueblo raso. Tal parece que para el Estado Mexicano impulsar la vigencia plena del Estado de Derecho, no es otra cosa que defender, impulsar e imponer por la vía policíaca y militar los proyectos económicos que se desprenden de las nuevas reformas estructurales. El Estado de Derecho, nos comunica implícitamente el ejecutivo federal, es solamente el Estado de Derecho para los grandes capitales que desplazan y destruyen un deseable proyecto de justicia social de los y las mexicanos. La columna vertebral que sostiene esta nueva estrategia de dominio del imperialismo en México como ha sucedido en muchos momentos de nuestra historia, es ahora la estrategia de guerra, por lo que se hace necesario detenerla como primer paso en la construcción de una nueva sociedad, más justa y más humana.

Es por eso que convocamos a toda la sociedad mexicana, a nuestros connacionales en el extranjero, a las organizaciones políticas y sociales que hoy luchan en México, a los Centros de Derechos Humanos, a las víctimas del Estado, a las víctimas de la violencia, a las víctimas del abuso policíaco y/o militar, a las feministas, los ecologistas y la comunidad LGBTT, a los grupos de Autodefensa y Policías Comunitarias, a la comunidades indígenas, a los ejércitos insurgentes, a intelectuales, periodistas y artistas, a la comunidad estudiantil, a todos los universitarios, a familiares de desaparecidos, a familiares victimas del feminicidio, a grupos de ciudadanos organizados y a víctimas de la extorsión... los convocamos a exigir el FIN INMEDIATO de la estrategia de guerra.

El Estado Mexicano es un Estado Criminal cuya principal agenda es mantener la estrategia de guerra contra el crimen, eje vertebral que sostiene todas las reformas estructurales que demanda el gran capital.

En este aniversario de la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, desde Ciudad Juárez, Chihuahua decimos: NO QUEREMOS ESTA MENTIROSA GUERRA.

Nos oponemos al Plan de Seguridad dictado por Enrique Pena Nieto
Exigimos la presentación con vida de los y las desaparecidos.
Exigimos alto a la militarización y paramilitarización del país.
Exigimos reparación de daños y justicia en todos los crímenes de guerra.
Exigimos liberación inmediata de los presos políticos del país.
Exigimos el fin del feminicidio.
FRENTE AYOTZINAPA JUÁREZ

miércoles, 24 de septiembre de 2014

PLAGIO


Plagio

Julián Contreras Álvarez

Sentimos una ola
de sangre, en nuestro pecho,
que pasa... y sonreímos,
y a laborar volvemos.

Antonio Machado

"La muerte nos persigue despiadada. Cada nuevo disparo de los dragones acrecienta mi odio a los verdugos, cada niño muerto, cada niña vejada me llaman a levantar mi mano contra ellos. Joven, compañero mío, con la esperanza puesta en que logres encontrar, en estos versos de Machado, alguna respuesta a tu locura, te entrego este libro en recuerdo de nuestra infancia. Joven, compañero mío, me voy a reventar al monte las pesadillas de tus antepasados. Con rabia, siempre mía. Ciudad Juárez, 26 de septiembre de 2014"
Fueron tiempos de polvo, arañas y otros insectos escondidos entre cajas y bolsas con libros bien intencionados (las más de las veces mutilados o de poca monta), llegaron dispuestos a contener la danza de la muerte, sin límite, cuyo paso destrozaba el tiempo arrebatado por las residentes a esa ciudad sin memoria.
Cuando el joven necio se dio a la tarea de organizar el caos levantando junto a los suyos la biblioteca de las y los olvidados, empezó por catalogar cada ejemplar bajo el criterio de la esperanza. El reto era mayúsculo y, a decir de un vecino, de oficio desempleado, francamente un disparate: sin miedo a equivocarse pronosticó que la juventud no alcanzaría para leer los textos (menos aún el contexto) si en verdad se tenía por seria la idea de clasificar de tal manera todo aquello.
El joven lleva meses intentando lo imposible. Le he visto a través de una ventana ávidamente leyendo y redactando fichas bibliográficas; ríe a veces, se estruja los cabellos otras tantas y cuando sus ojos tiemblan, cuando una verdad divina atraviesa sus recuerdos, detiene el trabajo y sale a caminar por la banqueta fumando un cigarrillo.
Los bailes mortuorios no han cesado en cada esquina. gritos llaman a las hijas arrebatas en pedacitos, tan pequeños, rojos todos ellos, que aún debajo de las piedras las buscan escritores y asesinos (¡ingenuos! no caen en cuenta que las lluvias de este invierno los arrastraron a los despeñaderos).
Una de tantas noches de trabajo bibliotecario, el joven dio con sus ojos sobre un libro viejo, de pasta gruesa y forrado con cuero. La textura del volumen lo hundiría en las caricias que no hacía mucho dejaba caer sobre el rostro de la compañera en sueños libertarios. Deslizando la pasta, sus recuerdos temblaron mientras sus ojos atravesaban, al quedar descubierta, la siguiente dedicatoria:
"La muerte nos persigue despiadada. Cada nuevo disparo de los falangistas acrecienta mi odio a los verdugos; cada niño muerto, cada niña vejada me llama a levantar mi mano en contra de ellos. Joven, compañero mío, con la esperanza puesta en que logréis encontrar en el gran Cervantes alguna respuesta a mi locura, os entrego este libro en recuerdo de nuestra infancia. Joven, compañero mío, me voy a reventar al monte las pesadillas de mis antepasados. Con amor, siempre de vuestra parte. Barcelona, 26 de septiembre 1937"
¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso! La biblioteca sigue en el olvido, en el intento: La esperanza no ha podido ser ordenada.


martes, 23 de septiembre de 2014

SANGRE EN CHIHUAHUA, 23 de septiembre de 1965

A 49 años del Asalto al Cuartel Madera, les compartimos esta nota de la época.

PANORAMA NACIONAL
( 1 de octubre de 1965, Vol.VI, No.131, REVISTA Política: Quince días de México y el Mundo )

LA NACIÓN

SANGRE EN CHIHUAHUA


"Ellos sabían por qué"Cuadro de Alberto Carlos en homenaje a los caídos en Cd. Madera, 1965.
El 23 de septiembre fue atacado por un grupo de 15 guerrilleros el cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, donde se encontraba una partida de 125 soldados, pertenecientes al 1er. Batallón de Infantería. La prensa informó que los asaltantes iban al mando del Prof. Arturo Gámiz y el Dr. Pablo Gómez quienes desde 1963 se habían levantado en armas para luchar contra el mal gobierno del Gral. Práxedes Giner Durán. Según la Secretaría de la Defensa, en el encuentro murieron 8 guerrilleros y 5 militares; 15 de estos resultaron heridos.


El ataque comenzó a las 6.15 de la mañana, minutos antes del alba, cuando parte de la Guarnición de Madera se dirigía, a través de una pequeña explanada, a tomar su primer rancho. Algunos soldados permanecían en el sector del cuartel en el que están las armas. De ahí que, cuando los atacantes dispararon sus armas y los conminaron a rendirse, los que iban a tomar el rancho se lanzaron al suelo para eludir el fuego, mientras los que estaban a cubierto se armaban rápidamente y repelían el ataque.


La  SDN informó que entre los guerrilleros muertos estaban Pablo Gómez, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñones, Antonio J. Gaytán, Antonio Escobel Gaytán, Emilio Gámiz, Óscar Sandoval y Arturo Gámiz, todos jóvenes, pues sus edades fluctuaban entre los 18 y los 25 años. Sin embargo, la muerte de Arturo Gámiz no está comprobada. Su madre, que reconoció a su otro hijo, Emilio, niega que el cadáver exhibido sea el de Arturo; también hay personas, dignas de crédito, que afirman haber reconocido a Arturo Gámiz en el cadáver presentado por la tropa en Madera.


Por parte del ejército murieron dos sargentos y tres soldados. "La SDN -dice el comunicado oficial sobre el encuentro en Ciudad Madera- estima que, con la muerte de los principales  cabecillas de este grupo de agitadores, volverá por completo la tranquilidad a aquella región, manifestando además que perseguirá con toda la energía al resto del grupo de asaltantes, hasta su  exterminio total".  


DEMOSTRACIÓN DE FUERZA. El Gral. Tiburcio Garza Zamora, jefe de la 5a. Zona Militar, con sede en la Ciudad de Chihuahua, envío al Lic. Luis Echeverría, Secretario de Gobernación, informes sobre el ataque guerrillero.Le informó que la situación fue controlada con rapidez y que los asaltantes vivos eran buscados por las tropas a su mando. Se prohibió a los campesinos de Ciudad Madera salir de la población.


Por la tarde del mismo día, los cuatro aviones T-33 de la Fuerza Aérea Mexicana que habían ido a Torreón para hacer acrobacias durante el reparto de títulos agrarios que realizó el presidente Díaz Ordaz en Coahuila volaron a Ciudad Madera para auxiliar a la infantería. Aunque se comunicó oficialmente que habían regresado a la Ciudad de México, todavía el día 27 efectuaban infructuosos vuelos de reconocimiento en todo Chihuahua. 


También fueron enviados al lugar de los hechos dos aviones de transporte de la FAM, de los cuales descendieron 68 paracaidistas.Los soldados heridos fueron trasladados en avión a la capital de Chihuahua Uno de ellos, el Tte. Marcelino Rigoberto Aguilar falleció en el Hospital. Las patrullas del ejército que recorrían los alrededores de Ciudad Madera mataron al lechero Rodolfo Domínguez Galaviz, a quien confundieron con un guerrillero.



Solicitantes de tierra llegaron a Chihuahua se hicieron
manifestaciones diarias a lo largo de un mes,
exigían el reparto agrario.
CAUSAS DEL ATAQUE. El Gral Garza Zamora declaró a  la prensa local que el golpe había sido perfectamente dominado. "Estos individuos -dijo- cometieron una equivocación al tratar de amedrentar a una partida militar compuesta por 125 hombres. Seles dio una buena lección, y los principales cabecillas ahí quedaron. Tanto oficiales como tropa se portaron a la altura de su deber; tuvimos que lamentar muertos y heridos precisamente por la heroicidad con que se portaron los miembros del ejército al lanzarse contra los miembros de la gavilla que se encontraban perfectamente emboscados". 


La Procuraduría General de la República envió a los licenciados Arturo García Travesí y Salvador del Toro a investigar lo ocurrido. Las averiguaciones locales estuvieron a cargo del gobernador Giner y del Gral. Garza Zamora. 


Causó sorpresa el hecho de que los guerrilleros hayan realizado un asalto que prácticamente no tenía posibilidades de éxito. En efecto: su escaso número hacía prácticamente imposible que rindieran a una guarnición de por lo menos 125 hombres, y, por otra parte, la huida en el caso muy probable de fracaso presentaba dificultades casi insuperables, puesto que para llegar al lugar más próximo de las estribaciones de la sierra  hay que recorrer mas de medio kilómetro, y por el lado en que se encontraban los dirigentes, la distancia hasta la montaña es de más de dos kilómetros. Sin embargo, pudieron huir, protegidos por algunas construcciones y haciendo fuero intermitente para proteger su retirada. 


El ataque desesperado se explica por la agudeza de las condiciones que privan en el estado y particularmente en la región serrana. Dirigentes campesinos y estudiantiles desde años atrás, el Dr. Pablo Gómez, el Prof. Arturo Gámiz y otros hicieron infructuosas gestiones y encabezaron luchas de masas en defensa de los pisoteados intereses de los campesinos. Los fracasos reiterados y la represión brutal los llevaron a una acción en la cual la muerte era casi inevitable.


"Puesto que era tierra lo que peleaban -sentenció,
dénles tierra hasta que se harten"
SEPULTURA. El ejército enterró a sus muertos con honores. La ceremonia religiosa fue oficiada por el presbítero Roberto Rodríguez Peña, y en ella 21 soldados hicieron una salva de fusilería.


Los ocho guerrilleros estuvieron expuestos al pueblo en el mismo lugar en que murieron; el gobernador Giner no permitió a los campesinos hacerles ataúdes. Dio instrucciones de que se enterrase a los guerrilleros en fosa común. "Puesto que era tierra lo que peleaban -sentenció-, dénles tierra hasta que se harten". 


Como hubo algunos cuerpos de difícil identificación -entre ellos el del propio Prof. Gámiz-, muchos parientes de los guerrilleros acudieron al cuartel para tratar de reconocerlos; otros fueron llevados por la fuerza. Los diarios informaron que los soldados detuvieron a más de cien personas para que declarasen.


DEMANDA DE AUXILIO. Los legisladores de Chihuahua enviaron al presidente Díaz Ordaz una carta en que piden el envío de tropas federales y hablan de supuestos actos de Arturo Gámiz contra el gobierno del Estado. " Considerando que el conjunto de acontecimientos que se han venido suscitando -dice el documento- pone de manifiesto la grave situación que prevalece dentro de esta entidad, y teniendo temor fundado de que dichos individuos (los guerrilleros) persistan en su actitud de franca transgresión a la ley y desobediencia a las autoridades, esta H. Legislatura ha estimado que la situación justifica solicitar la protección de los poderes de la Unión..."


Otros fueron los conceptos del Frente Mexicano pro Derechos Humanos, cuyo presidente es Benjamín Laureano Luna. Este organismo hizo pública su "denuncia de un feroz cacicazgo" en Chihuahua. Afirmó que "los campesinos son objeto de persecuciones sin piedad,son asesinados, despojados de sus tierras,colgados de los árboles con nudos no corredizos -a modo de que el sujeto sólo sufra torturas-, y víctimas de una serie de desmanes que indudablemente han traído un ambiente de tensión en contra de las autorides locales".


El Frente recordó que el año pasado un grupo de campesinos dio cuenta de que Francisco Ibarra, ganadero apoyado por la empresa "Bosques de Chihuahua" había desalojado de sus  casas a varias familias y dejado huérfanos a muchos niños. A los Indios de raza pima que poblaban la comunidad El Refugio "se les torturó colgándolos del cuello a los árboles, con nudos no corredizos, para no ahorcarlos. Luego, al ser bajados, se les hizo caminar a marcha forzada desde El Refugio hasta la población de Madera, para ser acusados de diversos delitos, habiendo tenido el presidente municipal, Ernesto Castellanos,necesidad de obtener dinero del pueblo para curar a estos infelices indígenas, a quienes inclusive la tropa les echaba  encima los caballos para pisotearles los pies.


"En esta forma -añadió el FMPDH- se trata habitualmente a los Tarahumaras. De hecho se hizo responsable al Tte. Corl. Martínez Noriega, de la policía judicial del Estado, sin que hubiese sido castigado por su conducta criminal". Una mujer denunció que el 15 de mayo los latifundistas de la familia Ibarra asaltaron el rancho Arroyo Amplio, secuestraron a su hijo y a otros campesinos, los llevaron a un campo de aterrizaje y ahí los torturaron.


Cuatro días después los Ibarra allanaron la casa de la denunciante."A mi nieto de once años de edad -relató la mujer- lo trataron brutalmente; en mi presencia le pusieron un cabestro al cuello; uno al que le decían Chávez lo paseó en la espalda, colgado del cuello. Lo llevaron a un árbol grande ya casi sin respiración. Allí le hizo preguntas uno al que le decían Tte. Ponce. El niño contestaba que no sabía lo que le preguntaban, entonces le daban bofetadas y le oprimían el estómago... Después me dijeron que no se les iba a escapar el presidente municipal..." 


RESPONSABILIDAD. El Partido Popular Socialista encontró en los sucesos de Ciudad Madera "una doble responsabilidad: la del gobernador y las autoridades locales, la de quienes equivocaron el camino para exigir el cumplimiento de los derechos que asisten a las masas rurales". Según el PPS, el Gobierno debe intervenir con decisión y fuerza para restablecer el orden en Chihuahua, que no consiste en la tranquilidad superficial y en la paz interior lograda a fuerza de represiones, sino en el respeto verdadero a la Carta Magna y al régimen jurídico en que vivimos..."



El PPS declaró que en todo Chihuahua hay demandad campesinas "sistemáticamente despreciadas" por los funcionarios públicos, y precisó que en la Sierra Madre miles de personas son hostilizadas por las autoridades y por la empresa "Bosques de Chihuahua" , "que tiene el control económico, social y político de la región".Advirtió que los problemas agrarios del país no deben ser tratados por las autoridades "con espíritu de facción y de casta", sino con apego a la ley.


El diputado Jesús Orta, en nombre de la Unión General de Obreros y Campesinos, negó que este organismo estuviera relacionado con los hechos de Ciudad Madera. Admitió que algunos de los guerrilleros muertos habían sido miembros de la UGOCM, pero dejaron de serlo a principios del año pasado. La UGOCM -dijo- acostumbra tratar sus asuntos por medios legales y apoya la política del presidente Díaz Ordaz.


Práxedes Giner Durán en Cd. Madera, Chihuahua.
INEPTO Y DESHONESTO. El diario "Voz de Chihuahua" publicó el día 27 una extensa nota en la que condena la política del gobernador Giner Durán. para fundamentar su juicio expuso algunas declaraciones del gobernador en las que éste afirma que lo ocurrido en Ciudad Madera "no tiene importancia". "Es como si ahorita estamos aquí reunidos y nos vamos a nuestra casa y no hay nada... Todo se redujo a una aventura de locos a las órdenes de un Pablo Gómez, a quien siempre señalé como envenenador  de jóvenes inexpertos". 


"Desde estas columnas -escribió por su parte el diario chihuahuense- formulamos un respetuoso llamado a la sensatez y responsabilidad de nuestro gobernador, a efecto de que se haga consciente de la grave responsabilidad que pesa sobre sus hombros y la que ha contraído con estas declaraciones, que de hecho lo incapacitan en todos los aspectos para continuar ostentando el alto cargo de jefe del ejecutivo federal del estado de Chihuahua"


LA TIERRA. La Unión General de Obreros  y Campesinos denunció en 1963, que en Chihuahua hay 8 millones de hectáreas en poder de 300 latifundistas, mientras 50 mil campesinos carecen de tierra. Entre los principales terratenientes mencionó al gobernador Giner Durán dueño de 30 mil hectáreas y prominente ganadero.


"Bosques de Chihuahua" que disfruta de una concesión del gobierno federal, posee 1,200,000 hectáreas de bosques. Entre sus dirigentes están en financiero Carlos Trouyet y otros prósperos alemanistas. Teófilo Borunda, ex gobernador del estado, es dueño de 200 mil hectáreas, lo mismo que el también ex gobenador Tomás Valles. Hilario Gabilondo posee medio millón de hectáreas en Chihuahua y en Sonora; Roberto Schneider, Emilio Pinoncelly, Macario Pérez y Antonio Guerrero explotan decenas de miles de hectáreas cada uno.


Los campesinos han perdido una batalla tras otra. Ahora se enfrentan a una evidente alianza del gobernador con los latifundistas, GIner Durán reconoció , en junio de este año, la existencia de 37 enormes latifundios, y declaró que no deben desaparecer porque con ello se perjudicarían la ganadería y el sistema económico del estado.


Solicitantes de tierra llegan a Chihuahua
RAZONES DE LA GUERRILLA. En su carta al presidente Díaz Ordaz, los legisladores chihuahuenses señalan algunas de las acciones de los guerrilleros de Arturo Gámiz: el 29 de febrero de 1964 destruyen un puente;el 5 de marzo del mismo año asesinaron al señor Florentino Ibarra; el 12 de abril siguiente incendiaron una casa y la estación de radio al servicio de la misma. El 15 de julio del año pasado atacaron por sorpresa a un grupo de agentes  de la policía del estado, en Dolores, Chih., quitándoles las armas, privándoles de su libertad por varios días y lesionando a dos de ellos. Durante el presente año atacaron a un pelotón de soldados del 52o. Batallón de Infantería, en la sierra de Madera (hirieron a tres soldados)..."


El periódico "Índice" de la ciudad de Chihuahua, reprodujo el 11 de septiembre una carta que Arturo Gámiz y Salomón Gaytán dirigieron al gobernador de Chihuahua y en la dicen:


"Nos hemos levantado en armas para hacer frente a cacicazgos como el de José Ibarra y Tomás Vega, que agobian al estado,una vez que agotamos los medios legales sin fruto alguno; una vez que nuestros esfuerzos de años fracasaron en virtud del apoyo incondicional que el gobierno del estado proporciona a los caciques que por décadas se han dedicado  impunemente a explotar como bestias a los campesinos, a humillarlos y asesinarlos, a quemarles sus ranchos, robarles su ganado y violar a sus mujeres.  


"Durante años, por las buenas estuvimos pidiendo justicia; pero usted, señor gobernador, nos despidió siempre con insultos; se puso de parte de los latifundistas y les dio fueros. Empuñamos las armas para hacer por nuestra propia mano la justicia que les niegan a los pobres.


Arturo Gámiz en un mitin campesino
"Hemos declarado varias veces que estamos dispuestos a dejar las armas a condición de que se someta al orden y a la ley a los caciques como Ibarra, y se repartan las tierras que mediante despojos y asesinatos  han acaparado. La respuesta suya ha sido enviar más de mil soldados a liquidarnos, y armar bandas de conocidos asesinos que nos persiguen con saña; en vez de justicia para la sierra, se ha impuesto un régimen de terror, de inspiración facista (sic). Conste, pues, que usted es el responsable de todo lo que ha ocurrido y ocurra. Usted es el responsable de que haya empezado a derramarse sangre. 



"La misión del ejército es la de proteger las instituciones emanadas de la Revolución -que nadie amenaza, por cierto, a menos que los caciques fueran instituciones oficiales-, y no la de actuar como mercenarios al servicio de los peores caciques. Sin embargo, algunos jefes y oficiales están recibiendo dinero de esos caciques, que utilizan el ejército como instrumento de sus turbios intereses; están tomándose facultades que no les corresponden; proceden al margen de la constitución y de las propias ordenanzas militares; atropellan al pueblo indefenso; comercian con la vida de sus soldados y los están empujando a cometer fechorías que los desprestigian y les acarrean el odio del pueblo, y los están exponiendo a choques en los que necesariamente sufren muchas bajas.


"Hemos dicho y lo repetimos: no queremos matar soldados; nada tenemos contra ellos siempre y cuando respeten a las familias. Los consideramos hermanos de clase pobre y explotados, que están en el servicio únicamente  por necesidad, teniendo que soportar el despotismo y los abusos de sus superiores. Nuestra lucha no va dirigida contra el ejército, sino contra los caciques. Pero los saldados enviados en nuestra persecución en vez de buscarnos se dedican a cometer desmanes contra los rancheros indefensos: matan el ganado, queman sus casas y sus huertas, molestan a sus mujeres, torturan a los rancheros, sobre todo a los niños. Ante esta situación nos hemos visto obligados a hacerles frente y castigarlos por sus fechorías; y en tanto sigan molestando a las familias y sigan protegiendo caciques asesinos seguirán expuestos a nuestras balas.


"Lamentamos las bajas sufridas por el ejército, pero de ello es usted el único responsable. Le hemos dicho anteriormente que nos gustaría verlo acá, en la sierra, al frente de sus tropas, para que se convenza de un par de cosas: es fácil mandar soldados a la muerte; es fácil mandar insultos a las maestras y a los estudiantes ahí en su oficina, valiéndose del cargo que tiene. Lo difícil es empuñar un arma, introducirse en la sierra y hacernos frente.


"Usted, con sus torpezas y sus caprichos, ha agravado todos los males del estado. Le hemos pedido que reconozca su incapacidad y renuncie y salga del estado que tan mal ha servido. Se lo repetimos ahora:    renuncie y váyase del estado o lo sacaremos por la fuerza, cueste lo que cueste y corra la sangre que corra."